NOTA DE PRENSA, Sábado 7 de febrero
Desde el Congreso Internacional de las Familias se exige al Gobierno Central medidas efectivas y no “efectistas” contra la violencia de género.
Durante la jornada de clausura del Congreso Internacional de las Familias los ponentes que integran las respectivas mesas sobre la violencia de género condenaron expresamente la violencia de género que de forma espiral asola nuestro país. De forma unánime se planteó la exigencia por parte del Congreso para que se adopten medidas integrales, efectivas y no sólo efectistas como viene haciendo el Gobierno de la Nación.
De forma rotunda el Congreso también se ha pronunciado a través de los ponentes y de todos los asistentes para dirigir al Gobierno de la Nación y al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales la enérgica petición de que se repongan los recursos económicos disminuidos en un 20% al Centro de Atención y Recuperación de Mujeres y Niños Maltratados de Madrid, -único en su modalidad en España-, dirigido y gestionado por la Federación Nacional de Mujeres Separadas y Divorciadas.
Asimismo, se rechazan de forma expresa las manifestaciones emitidas, como una especie de tic inquisitorial, en el ámbito de determinadas jerarquías eclesiales que fomentan la perpetuación de la violencia de género.
Se hizo hincapié en que los fundamentos de un Estado democrático como es España se contradicen frecuentemente con la realidad de los hechos, toda vez que no se adoptan medidas políticas adecuadas encaminadas a terminar con asesinatos, violaciones, malos tratos, violencia psíquica contra las mujeres.
Por último se alertó contra otra forma sutil de violencia, la psicológica. Según la ponente Marie-France Hirigoyen, autora del libro El Acoso Moral “de la violencia conyugal muchos sólo se quedan con el aspecto visible de las mujeres golpeadas o asesinadas”. Sin embargo “las palabras pueden matar aún más que los golpes. Los ataques simbólicos (injurias, descalificaciones, mentiras, desprecios…) pueden socavar la identidad de la persona y conducirla a su destrucción psicológica.” Si las situaciones de violencia psicológica no se identifican, admiten y reparan o eliminan a tiempo nos encontraremos sin duda en la antesala de un nuevo caso de violencia física.
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